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Año Nuevo, corazón nuevo: cinco claves para bajar la presión arterial

La hipertensión afecta a uno de cada tres adultos en todo el mundo, según la OMS. Expertos médicos de Colombia y Argentina explicaron cuáles son los cambios para tener en cuenta en 2024

La hipertensión es la enfermedad que se desarrolla cuando la presión de la sangre en los vasos sanguíneos del organismo humano es demasiado alta (140/90 mmHg o más). Generalmente no da síntomas y la única forma de detectarla es tomarse la presión arterial. Se trata de un trastorno que afecta a uno de cada tres adultos en todo el mundo. Al no estar controlada, puede causar ataques cerebrovasculares (ACV), infartos de miocardio, insuficiencia cardíaca, daños renales y muchos otros problemas de salud.

Con la llegada del Nuevo Año 2024 es un buen momento para ir a tomarse la presión y hacer cambios saludables si llegara a estar alterada.El número de personas con hipertensión arterial se duplicó entre 1990 y 2019, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pasó de 650 millones personas con la afección a 1.300 millones.

Casi la mitad de las personas con hipertensión arterial en todo el mundo desconocen actualmente que sufren esta afección. Más de tres cuartas partes de los adultos con hipertensión arterial viven en países de ingreso mediano y bajo.

“En región de las Américas, entre las personas entre 30 y 70 años, más de un tercio de los hombres y una cuarta parte de las mujeres desconocen que padecen de hipertensión arterial”, comentó a Infobae el doctor Antonio Saltarín Bilbao, presidente del capítulo central de la Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular.

“Lo peor es que entre las personas hipertensas que reciben tratamiento solo 36% están controladas”, agregó.

El riesgo de padecer hipertensión puede aumentar por edad avanzada, causas genéticas, sobrepeso u obesidad, falta de actividad física, comer con mucha sal y beber demasiado alcohol. Para bajar la presión arterial alta, hay 5 claves para tener en cuenta:

1- Hacer el chequeo médico a tiempo

A menudo se menciona que la hipertensión es “la asesina silenciosa” porque puede no presentar síntomas. Un consenso de expertos publicado en la revista científica The American Journal of Medicine estableció las pautas para medir la presión arterial en el consultorio médico. Recomiendan que se realice la medición con tensiómetros automáticos, ya que elimina el error humano asociado con los dispositivos manuales y requieren menos capacitación. También minimizan las interacciones entre el paciente y el profesional de la salud, y así se disminuyen distracciones durante las fases preparatoria y de medición.

Pablo Rodríguez, médico especialista en Cardiología, Medicina Interna e Hipertensión Arterial, vicepresidente 1° de la Sociedad Argentina de Hipertensión y jefe de la clínica de hipertensión del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, igualmente resaltó que “las mejores mediciones de la presión arterial son realizadas fuera de la clínica, en el hogar, y que las pautas son plenamente extrapolables”. Siempre se deben usar equipos automáticos validados.

La persona debe hacer 3 tomas consecutivas de la presión en el consultorio. Fuera del consultorio, son 2 tomas, subrayó Rodríguez, en diálogo con Infobae. Si se obtienen valores iguales o superiores a 140/90 mmHg (o 14/9 como se menciona popularmente), es clave ir a la consulta para seguir un programa integral de tratamiento.

2- Prestar atención a los números

La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg). La cifra superior es la “sistólica”, es decir, la presión en las arterias cuando late el corazón. La cifra inferior es la “diastólica”: la presión en las arterias cuando el corazón descansa entre latidos.

Ambas son importantes, pero para los mayores de 50 años lo es más la cifra superior. Hay que considerarla porque una presión sistólica elevada en mayores de 50 años implica un mayor riesgo de ictus o ACV y cardiopatías que una presión diastólica elevada.

3- Tomar la medicación indicada

Cuando se diagnostica la hipertensión, la medicación puede ser crucial, más allá de que se deben hacer cambios en el estilo de vida. Existen cuatro tipos principales de medicamentos para tratar la hipertensión. Pueden reducir la presión a través de distintos mecanismos, y eso es importante porque el cuerpo intentará impedir que funcionen.

“Se ha demostrado que la combinación de medicamentos que actúan sobre diferentes mecanismos permite alcanzar con mayor facilidad los objetivos de tratamiento de la hipertensión”, afirmó Marcos Marín, médico cardiólogo y coordinador de la sección Hipertensión Arterial del Servicio de Clínica Médica del Hospital Italiano San Justo y ex presidente de la SAHA.

“Pero hay también que tener en cuenta que cuantos más comprimidos diarios debe tomar el paciente, más baja también puede ser su adherencia”, contó a Infobae. Por eso, se puede optar por medicamentos que reúnen en un mismo comprimido o cápsula 2 y hasta 3 drogas diferentes. “Los fármacos para la hipertensión son seguros, efectivos, y han demostrado un gran beneficio en reducir eventos cardiovasculares”, dijo Marín.

Pueden ser drogas vasodilatadoras, como los que bloquean el sistema renina-angiotensina (un potente vaso constrictor) y los antagonistas cálcicos. Pero existen también drogas que disminuyen el volumen minuto cardiaco, como los diuréticos y los betabloqueantes, aclaró.

4- Reducir el consumo de sal

Esto es absolutamente clave: cuanta más sal consuma, más alta será la tensión arterial, aunque la persona esté tomando antihipertensivos. A veces hay personas que consideran que no están consumiendo sal porque no la agregan en las comidas.

Sin embargo, la sal puede ser ingerida sin ser consciente de su consumo al comer panificados, como los panes, dulces o salados. También en todos los productos empaquetados de galletitas a legumbres en lata. “Si se acerca a la góndola del supermercado verá que todos los alimentos envasados contienen sal, ya que se utiliza como conservante”, comentó en Infobae el doctor Daniel López Rosetti, presidente de la sección de Estrés de la Federación Mundial de Salud Mental.

5- Poner en marcha un cambio sustentable de hábitos

Además de reducir el consumo de sal y tomar la medicación indicada, las personas que acceden al diagnóstico de la hipertensión se deben ocupar de bajar el sobrepeso, abandonar los productos del tabaco, incluyendo el vapeo, y realizar la actividad física regular, aconsejó Saltarín Bilbao, en base a estudios científicos que demuestran que el control de los factores de riesgo es importante.

Se debería considerar más a los alimentos con potasio, que ayuda al organismo a eliminar el sodio y reduce la presión sobre los vasos sanguíneos. Entre los alimentos ricos en potasio están los plátanos o bananas, las verduras de hoja verde, los boniatos, los frutos secos (sin sal), las semillas, los tomates, los aguacates, los damascos, los duraznos, entre otros.

María Elizabeth Ardila Cárdenas, miembro de la Sociedad Colombiana de Nefrología y de Hipertensión (ASOCOLNEF), comentó a Infobae: “Se sabe que es difícil, pero los pacientes con hipertensión deberían comprometerse con realizar un cambio de vida real. La prioridad debería ser mantener un estilo de vida saludable física, mental y espiritualmente”.

Se deberían sacar de la mente -dijo Ardila Cárdenas- la idea de que los medicamentos son mágicos. “Cuando se adopte un mejor estilo de vida saludable y se realice un mejor control de los factores de riesgo, se necesitarán menos medicamentos y se controlará mejor la enfermedad”, afirmó.

Desde la OMS, se considera que la hipertensión se puede tratar fácilmente con medicamentos genéricos seguros, ampliamente disponibles y de bajo costo, por medio de programas como el programa HEARTS.

Más de 40 países de ingresos medianos y bajos, incluidos Bangladesh, Cuba, la India y Sri Lanka, han adoptado ese programa para la atención primaria de la salud y ya han inscrito a más de 17 millones de personas en programas de tratamiento.

Países como el Canadá y Corea del Sur ya ofrecieron programas nacionales integrales para el tratamiento de la hipertensión arterial y, en ambos casos, se sobrepasó el índice del 50% para el control de la presión arterial en adultos con hipertensión arterial.

“El manejo de la presión arterial es integral e individualizado. Por lo tanto, ninguna persona debería consumir el medicamento que se toma el vecino”, enfatizó Ardila Cárdenas.

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